Emprender desde el pueblo es una forma de ser, de estar y de sentir

Para mí, emprender en lo rural, emprender desde el pueblo es una forma de ser, de estar y de sentir.

A veces, me paro a pensar en qué momento decidí montar mi propio negocio y, hasta ahora, solo he encontrado una respuesta: la semilla del emprendimiento la he visto en casa. Mi padre, además de las otras mil cosas que hace, es agricultor, y junto a mi madre me han hecho ver lo que es una vida dedicada a tu pasión.

Pero si hablamos de mí, el primer granito de arena comenzó en mayo de 2015, cuando me compré mi primera cámara. Durante ese tiempo, me iba con mi padre en el tractor a hacer fotos a las grullas, a la Laguna de Gallocanta a verlas llegar al atardecer… empecé a hacer fotos de todo lo que me rodeaba en mi pueblo. Con nieve, sin nieve, las flores, las nubes, las casas abandonadas… to-do.

Y como dicen que la práctica hace al maestro, acabé ganando varios premios nacionales de fotografía. Uno de los que más ilusión me hizo lo conseguí con una imagen de la iglesia de Atea, un pueblecito de Zaragoza, rodeada de almendros en flor. Esa foto estuvo impresa en un tamaño de casi 2 metros enfrente de la Basílica del Pilar durante varios meses.

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Ahora, o bueno… desde hace un par de años, he dedicado enfocar mi fotografía en dos ramas: familias y empresarias rurales.

En las familias aporto lo más valioso que tenemos: tiempo de calidad sin pantallas de por medio y recuerdos en forma de imágenes que congelan el momento actual, y que van tomando más y más valor con el paso de los años.

Pero como lo que quiero es dar voz a los pueblos y en ellos hay muchas mujeres con proyectos increíbles, poniendo a sus pueblos en el mapa, dando empleo y moviendo la economía local, mi misión es ayudarlas a llegar a su futuro cliente con imágenes profesionales que cuenten cuál es su esencia, quiénes son y qué venden para que puedan vivir de lo que les gusta y hacerlo desde donde quieran.

Así que comprenderás la suerte que tengo de estar tan bien rodeada, por una parte y por otra.

Aún así… a pesar de todo lo que hago, nunca me parece suficiente. Por eso, desde mi podcast El Montón de Trigo Podcast entrevisto a esas mujeres que me rodean, a todas esas mujeres que, desde sus pueblos, tienen mil historias escondidas en los bolsillos y es que todas merecen ser escuchadas, contadas y quiero que vean la luz.

Por eso, después de contarte un poquito más sobre mí, seguro que entiendes que quiero, necesito y elijo tener mi estudio de fotografía en el pueblo de mi madre para poder salir a pasear por el pantano y olvidarme de tantas horas de ordenador o que los niños, al acabar su sesión de fotos, puedan disfrutar de los caballos, las ocas y la naturaleza en su estado más puro.

Así que desde aquí, te doy las gracias a ti, que vienes a disfrutar de mi entorno, de mi casa y de mi historia. Y gracias a familia, porque gracias a ellos soy quién soy.

Feliz Día de la Mujer Rural, hoy y siempre. A mí y a todas.

¡Ah! Y si quieres conocerme un poquito más, puedes escuchar la entrevista que me han hecho hoy, pulsando AQUÍ.