¿POR QUÉ «EL MONTÓN DE TRIGO»?

Rocío - El Montón de Trigo Fotografía

Mi punto de partida fue escuchar cuatro palabras «parálisis de la perfección» y a partir de ahí elegí un único camino: el de la acción.

Y todo esto te lo cuento porque más de un año después me he dado cuenta de que todavía no conoces la historia detrás del nombre de mi empresa… ¡y ya va siendo hora!

¿Por qué decidí cambiarlo? ¿Cómo llegué hasta ahí? Para entenderlo todo… comencemos desde el principio.

Para mí, la fotografía empezó como hobby. Durante años hice fotografía de naturaleza y paisajes, y llegué a recibir varios premios nacionales y locales, ¿te imaginas mi alegría? 

Pronto empecé a cubrir ruedas de prensa y conciertos de los artistas más reconocidos del país. He compartido cervezas y he inmortalizado a Rozalén, David Bustamante, Pablo Alborán, Leiva, Pastora Soler, Fangoria, Sidecars, Bertín Osborne, Ana Guerra… ¡Realmente fue una etapa maravillosa! (Prometo contarte más algún día).

Pero esto ya no es un hobby. Ya no soy la Rocío que con 18 años se compró su primera cámara y tardó casi un año en decidirse a probar el modo manual. 

Esto, poco a poco, ha ido más allá. Después de probar la fotografía de paisaje, de concierto, de eventos, el fotoperiodismo… entendí que mi verdadera pasión son las personas y capturar su esencia, porque cuando mi abuelo falleció, yo tenía muy poquitas fotos que nos recordasen cómo era, con su eterna sonrisa y sus ojos azules. 

Entendí que ese era un problema que no solo sufría yo, así que desde entonces decidí que sería la encargada de retratar vuestra historia y que haría todo lo posible para que no te faltasen las fotos que a mí me gustaría tener.

Si a esto le unimos toda mi formación en fotografía, marca personal, estrategia, comunicación… el salto en desarrollo personal y profesional era muy grande. Necesitaba un nombre que representase esta nueva etapa. Y mi abuelo tenía que estar presente, porque esto tiene la forma que tiene gracias a él. 

Por eso… a principios de julio de 2024 empecé a contar a los míos lo que me estaba pasando, la necesidad del cambio, las ideas que estaba teniendo… nada me convencía. 

Pero recuerdo perfectamente cómo el 29 de julio me desperté a mitad de noche y me vinieron dos palabras a la cabeza: «montón de trigo».

A la mañana siguiente supe que era su señal. Ese tenía que ser el nombre que diese forma a este proyecto… y me puse a trabajar. Después de meses dándole forma, ¡por fin lo tenía!

El 3 de enero de 2024 salió a la luz mi nuevo nombre de marca, con mis colores corporativos y toda una identidad de la que no puedo sentirme más orgullosa.

Y es que El Montón de Trigo es un pico de la Sierra de Guadarrama que se ve desde casa de mis abuelos y del que mi abuelo siempre me hablaba. Tengo folios y folios escritos llenos de sus historias.

Pero, además, como seguramente sepas, mi padre es agricultor. Mi hermana y yo nos hemos criado, y seguimos estando, rodeadas de montones de trigo (¡y de cebada!). 

¿Entiendes ahora el significado que tiene para mí lo que estoy creando? 

Este no es un montón, es EL Montón de Trigo de mi abuelo, el de mi padre… y también el mío. Es el montón de mi hermana. El de mi madre y mi abuela, las mujeres que sostienen. 

Y ahora también el tuyo, y el mío.

Es nuestro montón. 

Y si ya me vas conociendo, sabrás que dejo poquitas cosas al azar… Por eso, que hayas llegado hasta el final de mi historia, y en un día como hoy, para mi significa muchísimo.

Porque he decidido contártelo en el día del cumpleaños de mi abuelo.

Felicidades, Maxi.